TRABAJO PRACTICO 6 (FILOSOFÍA)
TRABAJO PRÁCTICO 6
De la filosofía griega a la filosofía sobre el Coronavirus.
En este trabajo trataremos de incorporar y utilizar algunos conceptos de la filosofía griega para filosofar por nuestra cuenta acerca de una película (Matrix) y, finalmente, sobre el Coronavirus.
Consignas
Después de leer los textos o ver los videos, tratá de responder a las siguientes consignas
a) Tratá de exponer y explicar con tus palabras la Analogía de la Caverna, de Platón.
b) Enumerá y explicá las semejanzas que podrían encontrarse entre la Analogía de la Caverna y la vida Sócrates, el maestro de Platón.Enumerá las semejanzas que encuentres entre la Analogía de la Caverna y las escenas de Matrix, explicando en qué consiste ese parecido.
En el siglo XVI, Galileo Galilei sostuvo, a partir de sus observaciones con telescopios, que la tierra giraba alrededor del sol. Hasta entonces, el sentido común decía lo contrario. ¿Podría decirse que los hombres anteriores a Galileo vivían como los prisioneros de la caverna y los humanos cultivados por las máquinas de la película Matrix? ¿por qué?
De acuerdo al artículo de CNN, Donald Trump habría mentido deliberadamente sobre la naturaleza y la amenaza del Coronavirus.
¿En qué sentido podría decirse que Trump hizo vivir a su pueblo como en la Caverna de Platón? Justificá tu respuesta.
¿En qué sentido se estaría en lo cierto al afirmar que el periodista, desafiando el poder, estaría planteando, frente a la versión oficial una sub-versión? ¿En qué se asemeja su manera de actuar a la del prisionero liberado? Justificá tu respuesta.
¿Qué pensas sobre la manera en que se viene manejando el Coronavirus en el mundo y en nuestros país? En qué se diferencia o asemeja, en tu opinión, de la Caverna y Matrix. Justificá tu respuesta.
TEXTOS
1. ANALOGÍA DE LA CAVERNA
(adaptación a partir de texto de O.Welles)
Permíteme explicarte con una metáfora en qué consiste estar iluminado
o sin iluminación.
Imagínate un grupo de personas que viven en una caverna subterránea
Vivieron acá desde la niñez, con las piernas y los cuellos encadenados
de manera tal que no podían moverse ni ver otra cosa que lo que tenían enfrente,
incapaces de darse vuelta a causa de las cadenas.
Atrás de ellos y más arriba hay una fogata.
No pueden ver más que sus propias sombras, que el fuego proyecta hacia la pared del fondo de la cueva
¿Y cómo podrían ver otra cosa que sus sombras, si nunca pudieron mover la cabeza?
Entre el fuego y los prisioneros hay una plataforma
Y, a lo largo de esta, hay algo parecido a una de esas pantallas
en las que se proyectan sombras de figuras.
Por la plataforma van pasando unos hombres
transportando objetos que se proyectan en la pared:
estatuas de hombres y de animales,
hechas de madera y piedra y otros materiales.
Esos hombres no verían más que las sombras de esos objetos.
Y si conversaran entre sí sobre lo que están viendo, ¿no se engañarían creyendo que
lo que ven son las cosas y no sus sombras?
Y supongamos además que escucharan el eco de la voz de alguien que habla en la plataforma
¿no se engañarían creyendo
que ese ruido viene de las sombras?
Para ellos lo verdadero no sería otra cosa que las sombras de aquellas figuras.
Y ahora, pensemos qué sucedería si uno de los prisioneros fuera liberado.
Al principio, cuando fuera liberado e incitado a ponerse de pie y dar vuelta la cabeza
y mirar hacia la luz,
esta le lastimaría la vista, y estaría demasiado encandilado como para ver bien
esas cosas de las que hasta ese momento solo había visto las sombras.
Y luego imagínate que alguien le dijera que lo que había visto hasta entonces era una ilusión.
Y que ahora que mira hacia algo cuya existencia es más real
su visión es, en realidad, más clara. ¿Qué respondería?
Y luego imaginate que sus instructores, señalasen a los objetos que pasan
y les pidiera que diga qué son, ¿no se sentiría perplejo? ¿No creería que las sombras
que veía antes eran más verdaderas que los objetos?
Si lo empujaran hacia arriba
y se viera forzado a ver el sol en sí mismo
sus ojos se encandilarían y no podría ver ninguno de esos objetos
que ahora entiende que son los reales.
Necesitaría que su vista se acostumbrara al mundo exterior.
Al principio vería las sombras de los objetos, y luego sus reflejos en el agua,
y finalmente los podría ver en sí mismos.
Después alzaría la vista hacia las estrellas y los cielos, y la luna.
Vería como son el cielo y las estrellas por la noche.
Y finalmente podría ver el sol
y no su mero reflejo en el agua, sino el sol como es en sí mismo
y no desde otro punto de vista.
Y al contemplar el sol tal como es,
¿no argumentaría que de él dependen las estaciones y el pasaje de los años
y que que rige todo el mundo visible y que es, en cierto modo,
la causa de todas las cosas que sus compañeros solían admirar?
Primero observaría el sol,
y luego razonaría sobre él,
y al recordar dónde solía vivir, y en qué consistía el conocimiento que tenían los prisioneros de la caverna,
¿no crees que se sentiría feliz de su nuevo estado
y sentiría pena por ellos?
Y supongamos que en la caverna hubiera existido la costumbre de otorgar distinciones
a aquellos que fueran los más rápidos en observar las cambiantes sombras,
y señalar cuáles vinieron antes o después,
y así predecir, al ver una, la siguiente,
¿crees que a él le importarían esas distinciones,
o que diría, en cambio, siguiendo a Homero
que es preferible ser nadie ante ellos
antes que pensar y vivir así?
Imaginate que volviera a donde estaba antes,
¿no vería todo oscuro?
Y si hubiera un concurso de observar las sombras, y tuviera que competir con
los prisioneros que nunca salieron de aquellas profundidades, mientras su vista estuviera todavía débil
y antes de que sus ojos estuvieran preparados, ¿no se reirían de él,
y creerían que por el hecho de salir se arruinó la vista,
que sería mejor ni pensar en salir?
¿Y si alguien tratase de liberar a otro
y conducirlo hacia la luz?
Lo atraparían,
y lo matarían.
La tarea del que se ha iluminado, no solo es ascender a aprender y conocer el Bien
sino volver a descender entre los prisioneros,
aún frente al riesgo de que ellos mismos lo maten.
1.1. Una Interpretación amplia de la Analogía de la Caverna
Los esclavos de la Caverna: somos nosotros, que solemos estar apresados en nuestras “creencias de sentido común”, es decir, en nuestros prejuicios y estereotipos, a los que tomamos como verdades obvias e indiscutibles, o sea, como «dogmas». Estas creencias versan sobre los más diversos temas: la amistad, la física y la astronomía, el alma, el amor, el mundo, el pasado... Un ejemplo en la historia de la ciencia:
En el siglo XV la creencia de que el sol es el que gira alrededor de la tierra era considerada obvia por todo el mundo. Estaba apoyada o justificada no solamente por el hecho de que a simple vista parecería que es la estrella la que gira alrededor nuestro, sino también por una teoría muy bien argumentada desarrollada por el filósofo griego Aristóteles y el astrónomo egipcio Ptolomeo. Lo curioso del asunto es que ninguno de los dos pensadores antiguos esperaba que su teoría se convirtiera en un “dogma”, y estaban en contra de la manera dogmática de conducirse. En un momento, sin embargo, la teoría que elaboraron desafiando al sentido común de su tiempo, se volvió parte del sentido común de quienes los sucedieron, quienes acabaron aferrándose a ella de tal manera que prohibieron que se la cuestionara.
¿Cómo se sale de la caverna? Renunciando a aferrarse a lo que ya sabíamos o creíamos saber para aventurarnos hacia lo desconocido, es decir, pensando “críticamente”, o sea, por nosotros mismos, en lugar de limitarnos a repetir lo que escuchamos o nos dijeron. Un ejemplo en la historia de la ciencia:
Galileo desafió la teoría de Aristóteles y Ptolomeo de acuerdo a la cual el sol giraría alrededor de la tierra. Confió en su propia intuición; indagó todo lo que pudo, y presentó sus argumentos. Su teoría cambió radicalmente la imágen que se tenía hasta entonces del universo, y del lugar que ocupamos en él.
¿Qué habría afuera de la caverna? Las cosas tal como son, y no como parecían ser según nuestros prejuicios o ideas falsas sobre ellas.
2. MATRIX
Una breve introducción a Matrix, para quien la necesite.
La película Matrix plantea una situación apocalíptica. El relato transcurre en el siglo XXIII. A principios del siglo XXI, según plantea la película, la humanidad habría logrado desarrollar una auténtica Inteligencia Artificial. Está I.A se habría vuelto contra el hombre, y se habría apoderado de casi todo nuestro planeta. Ante las dificultades para conseguir energía, las máquinas habrían desarrollado un mecanismo para obtenerla a partir de seres humanos, a los que comenzaron a reproducir en campos para usarlos como fuentes de energía. Los seres humanos criados así -cultivados en pequeñas cámaras y conectados a una computadora central-, lo desconocían, porque las computadoras que tenían conectadas al cerebro les mostraban que estaban en el mundo normal. Está situación, de acuerdo a la película, se mantuvo por dos siglos. Los pocos sobrevivientes, mientras tanto, se dedicaban a tratar de rescatar a esos seres humanos que las máquinas usaban como fuentes de energía en sus instalaciones, y que, al estar conectados a la computadora, creían que estaban en el mundo real. Neo, el protagonista de la película, es uno de esos hombres rescatados de las plantas de energía, liberados del sistema “Matrix” por el líder de la resistencia humana, Morpheo. Aunque en el primer momento Neo se espanta al conocer la realidad, finalmente la acepta y trata de luchar para modificarla, luchando contra el sistema de dominación de las máquinas.
TRANSCRIPCIÓN DE LA ESCENA DEL VIDEO
(Morpheo ya ha desconectado a Neo del sistema Matrix y lo ha rescatado del campo. Ahora Neo puede ver la realidad, y Morpheo lo conecta otra vez a un programa de computadora pero ahora para explicarle y mostrarle qué falsa era la realidad en la que creía vivir, el sistema Matrix. En está escena Neo rehuye a ver la realidad. Más adelante en la película, sin embargo, la acepta, y trata de modificarla, iniciando su lucha contra las máquinas y el sistema Matrix que estas habían desarrollado).
NEO- ¿Ahora estamos dentro de un programa informático?
MORFEO - ¿Es tan difícil de creer?
NEO- ¿Entonces esto no es real?
MORFEO- ¿Qué es "real"? ¿De qué modo definirías "real"? Si te refieres a lo que puedes sentir a lo que puedes oler, a lo que puedes saborear y ver, entonces lo "real" son señales eléctricas interpretadas por tu cerebro.
Ese es el mundo que tú conoces, el mundo tal y como era a finales del siglo veinte... pero ahora sólo existe como parte de una simulación interactiva neural que llamamos Matrix. Has vivido en un mundo imaginario, Neo.
Asi es el mundo en la actualidad. Bienvenido al "desierto de lo real".
Sólo tenemos algunos fragmentos de información, pero lo que sabemos seguro es que en un momento determinado a principios del siglo veintiuno, toda la humanidad estaba unida en su entusiasmo por dar origen a la I.A.
NEO-... o sea la Inteligencia Artificial.
MORFEO- Una singular conciencia que generó toda una raza de máquinas.
No sabemos quién atacó primero, nosotros o ellas. Pero sí sabemos que nosotros arrasamos el cielo.
En aquella época las máquinas dependían de la energía solar. Y se creía que no podrían sobrevivir sin una fuente de energía tan abundante como el sol.
A lo largo de nuestra historia hemos dependido de las máquinas para sobrevivir... el destino, al parecer, no está carente de cierta ironía: el cuerpo humano genera más bioelectricidad que una pila de ciento veinte voltios y más de veinticinco mil julios de calor corporal. Combinado con una forma de fusión, las máquinas habían encontrado toda la energía que podían necesitar. Existen campos, Neo, interminables campos donde los seres humanos ya no nacemos: se nos cultiva.
Durante mucho tiempo me negué a creerlo. Y entonces vi los campos con mis propios ojos. Vi cómo licuaban a los muertos para administrárselos por vía intravenosa a los vivos. Y estando allí, contemplando su pura y horripilante precisión, me di cuenta de lo obvia que era la verdad. ¿Qué es Matrix? Control. Matrix es un mundo imaginario generado por ordenador, construido para mantenernos bajo control, y convertir a un ser humano en una fuente de energía.
NEO- ¡No! No me lo creo. No es posible.
MORFEO- No te dije que sería fácil, Neo, te dije que sería la verdad.
NEO- ¡Basta! ¡Déjame salir! ¡Déjame salir! ¡Quiero irme!
3. Trump admite haber ocultado la verdadera amenaza del coronavirus en nuevo libro de Woodward
Por Jamie Gangel, Jeremy Herb, Elizabeth Stuart
16:15 ET(20:15 GMT) 9 Septiembre, 2020
(CNN) — El presidente de EE.UU., Donald Trump, admitió que sabía semanas antes de la primera muerte confirmada por coronavirus en el país que el virus era peligroso, que se transmitía por el aire, que era altamente contagioso, que era «más mortal que incluso una gripe muy fuerte» y que repetidamente lo minimizó públicamente, según afirma el periodista Bob Woodward en su nuevo libro «Rage».
«Esto es algo mortal», dijo Trump a Woodward el 7 de febrero.
En una serie de entrevistas con Woodward, Trump dio a entender que conocía al detalle la amenaza del virus antes de lo pensado. «Es bastante sorprendente», le dijo Trump a Woodward, y agregó que el coronavirus era quizás cinco veces «más mortal» que la gripe.
Trump miente al acusar a militares de favorecerse de empresas privadas, dice coronel estadounidense retirado
Las declaraciones de Trump contrastan con sus frecuentes comentarios públicos en ese momento, cuando insistía en que el virus «iba a desaparecer» y que «todo saldría bien».
El libro, que incluye el testimonio de Trump, muestra a un presidente que ha traicionado la confianza pública y las responsabilidades más fundamentales de su cargo. En «Rage», Trump afirma que el trabajo de un presidente es «mantener nuestro país seguro». Pero a comienzos de febrero, le dijo a Woodward que sabía cuán mortal era el virus y, en marzo, admitió que mantuvo ese conocimiento oculto al público.
«Siempre quise restarle importancia», dijo Trump a Woodward el 19 de marzo, a pesar de que días antes había declarado la emergencia nacional por el virus.
«Todavía me gusta minimizarlo, porque no quiero crear pánico», dijo entonces.

