CONTINUIDAD PEDAGÓGICA_5°B,5°B-HISTORIA_ROMEROLORENA (HISTORIA)
CONTINUIDAD PEDAGÓGICA- HISTORIA
CURSO 5°B
PROFESORA ROMERO LORENA
romerolorena.historia@gmail.com
FECHA DE ENTREGA:08/04/2020
TEMA: “NUNCA MÁS ES… NUNCA MÁS”
Mira el video titulado “El BAILE innecesario” https://youtu.be/0h6HLJVdj
1) ¿Por qué crees que el video se titula de esta
manera?
2 2) ¿Consideras que en el marco del “aislamiento social
obligatorio” es JUSIFICABLE el accionar de la policía?
3 3) Comparte el video con tu familia y consulta su
opinión al respecto
4)¿Crees que nosotros en ocasiones “justificamos”
el abuso de poder? Ejemplifica.
Lee el apartado “La última dictadura ¿Tuvo apoyo social?”
5) ¿Qué sectores sociales
apoyaron el golpe de Estado? ¿Qué argumento brindaron para sostener ese apoyo?
6) ¿Por qué afirma la autora
Pilar Calveiro que “toda la sociedad es víctima y victimaria, toda la sociedad
padeció y a su vez tuvo por lo menos, alguna responsabilidad”? Fundamenta tu
respuesta.
7) ¿Cuál fue el indicador de que
no toda la sociedad estaba dispuesta a avalar el golpe de estado?
Lee el apartado “Unidad las pelotas” escrito por
Guadalupe Batallan
“Unidad”, las pelotas
26 marzo 2020
Por Guadalupe Batallán
Me acuerdo una vez -tendría 6 ó 7
años- y mi viejo nos llevó a mí y a mi hermana mayor a visitar a un cartonero
con el que estaba trabajando. Antes de llegar, nos dijo: “Ahora vamos a ir a la
casa de este hombre y su familia. Ellos son muy humildes, así que no las quiero
escuchar decir una sola palabra sobre su forma de vivir”. Y no sé si él
esperaba que nos marcara tanto pero yo me acuerdo de la casilla de chapa con
bolsas, del piso de tierra, del foquito de luz prendido, entre cables colgando,
iluminando el óxido de las paredes. También, del frío y el viento que se
filtraba; y del bebé en el cochecito -de mi hermana- que mi viejo le había
donado. Y te cuento esta imagen para que me entiendas cuando digo que a mí hay
un montón de mensajes frente a la cuarentena, que no me cierran.
Actualmente, tenemos una realidad
compleja que hace que nos olvidemos de esto: el coronavirus, la pandemia que
asusta a todos. Y es súper entendible, si ya lleva miles de muertos en España,
¿por qué los argentinos no tendríamos miedo? Si tenemos un sistema de Salud
deficiente, el 40% de los argentinos bajo la línea de pobreza y además, un
Ministro que se tomó a chiste la situación. Fruto de ese problema real, también
se fue colando con ayuda de medios de comunicación y algunos funcionarios y
políticos, un mensaje bastante jodido. Y quiero hacer una separación, porque me
parece que es nocivo de verdad.
1) “Quedate en casa, pelot….”.
Pelot….. Hay gente como el tipo que
les conté que necesita salir a trabajar y no puede, y mientras tanta pasa
hambre. Hay gente que hasta antes de esto era clase media pero cuando termine
la cuarentena, ya no lo va a ser. Hay gente que sufre violencia en su casa y a
veces, salir a despejarse un poco es respirar lejos del violador intrafamiliar,
del golpeador. Hay gente que vive en una casilla de 4×4 con una cama donde
duermen 6 personas y cuenta con pasar el día fuera de la casa porque adentro,
no hay algo tan sencillo como espacio. Hay gente que sufre depresión, está sola
en su casa y realmente el contacto humano y la luz del sol le generan una gran
diferencia.
Entonces, ¿con qué autoridad moral
vamos a ir a decirles nosotros, desde la comodidad de nuestras casas, con la
heladera llena y el Netflix pago, “quédate en tu casa”? ¿Y encima los vamos a
tratar de pelot….?
Tal vez la cuarentena obligatoria es
indispensable y realmente se tiene que quedar en su casa pero tu mensaje sale
sobrando. Y ya sé, ahora me vas a decir que el “pelot….” no iba para ellos,
como hicieron ayer muchas personas en twitter cuando manifesté lo mismo. ¿Pero
sabes qué pasó? Mientras unos escribían eso, una mujer -de varias que me
hablaron- me contestó: “Trabajo limpiando casas, 6 días a la semana. Hoy solo
tengo 1200 pesos en la billetera y dos nenas a cargo”. 1200 pesos con una
perspectiva de -con suerte- 15 días más. Y sí, vos tuiteaste pensando en el
“pelot… medio pelo que sale a juntarse con los amigos”. Pero a tu mensaje lo
leyó esta señora que ya se estaba desesperando por no saber qué hacer. Y vuelvo
a decirlo, no te digo que la dejes salir ni que la cuarentena no sea necesaria
pero ponete un poco en el lugar de una persona desesperada. Cuando el hambre
duele, la posibilidad del virus ya no parece tan mala y salir puede convertirse
en una opción. No digo que esté bien pero, de nuevo, no lo juzgues desde la
comodidad de tu clase media acomodada.
“Bueno, Guadalupe, pero esta gente no
es la mayoría y ya está contemplada”. Y mi pregunta entonces es: ¿tenés datos
para saber que no son la mayoría, que dentro de los miles de detenidos e
infractores que hay, la mayoría no fue por razones de necesidad? Porque yo no
los tengo y el Estado tampoco. Lo que sí me parece es que hasta el mismo
Presidente instala un relato que le conviene ,porque es muchísimo más duro hacerse
cargo de la otra realidad. Porque hacerse cargo de la necesidad y la violencia
implica necesariamente hacerse cargo de otras cosas que la casta política
argentina viene ninguneando hace años.
Y agregaría también que “hasta ahí”
están contemplados. En estos días, en La Matanza se vienen entregando 200 mil
raciones de comida diarias; cuando La Matanza tiene por lo menos un millón y
medio de habitantes en situación de pobreza. Y una persona come 4 veces por
día, no una. A esto súmale que el bono de 10 mil pesos, según se viene
diciendo, lo entregan dentro de 10 días -los que viven con la diaria, no sé
cómo van a llegar-; y que por más plata que destinen, es muy difícil pensar que
los políticos van a dejar de currar. Hace algunos años, de 6 mil planes sociales
del Gobierno que recibían las organizaciones sociales, Grabois se quedaba con 2
mil para la partidocracia y amigos (y esto lo dice la misma gente de las
organizaciones sociales). ¿Vos pensás que la situación va a cambiar?
Y eso solamente si nos enfocamos en el vínculo
que quieren romper con las clases bajas. ¿Y con la clase media pudiente? Porque
también está el enojo con los que se fueron de viaje previo a la cuarentena.
“Yo les avisé que no se fueran” decía Alberto Fernández, excusándose de por qué
no los quiere ir a buscar. Pero ¿sabés cuál es el problema? Que si no había
cuarentena obligatoria, no podés pretender decirle a una persona que tal vez
estuvo un año pagando el viaje, que tal vez viajó por trabajo o algún tema
personal, o que simplemente invirtió en sus vacaciones, que pierda sus vuelos y
reservas ante una advertencia de crisis -sobre todo en un país que convive con
la crisis-. El responsable ahí era el Gobierno que no tenía que “avisar”, tenía
que tomar medidas para que a esa gente les cambiaran los vuelos y le
devolvieran el dinero. Pero no, no lo hizo, mientras tanto el Ministro de Salud
se burlaba del coronavirus y decía que acá no llegaba. Pero eso y el viajecito
de la vice cuando las papas queman, Fernández no lo dijo en su discurso y los
medios parecieran olvidarlo. Sin embargo, infunden y alimentan odios entre los
ciudadanos, llevándonos a un estado de pánico y egoísmo.
¿Y por qué digo esto? Porque con los
femicidios y el aborto tenemos super claro cómo manipulan. Bueno, yo creo que acá,
están haciendo lo mismo.
2) La unidad.
“De esta salimos juntos”, “tu
comentario no suma”, etc. Y la pregunta es, después de todo esto, ¿por qué mi
comentario tiene que sumar a este gobierno? ¿Por qué tengo que unirme a algo
con lo que no estoy de acuerdo?
Lo que pasa es que en realidad, el
mensaje de unidad no es otra cosa que una forma más bonita de decir que está
prohibido reclamar. ¿Y a quién le conviene que no reclamemos?
Al final, pareciera que somos una
sociedad sin Estado que tiene que arreglarse con la ayuda voluntaria de los
empresarios, los pequeños privados y la Iglesia. Y no es así. Hace años que
venimos pagando impuestos en cada cosa que consumimos o producimos para
mantener un Estado enorme… que en plena emergencia sanitaria destina 7 millones
de pesos a artistas, que gasta 15 millones en misoprostol y que a pesar de
todo, manda a Máximo Kirchner y compañía a seguir trabajando en un proyecto de
legalización del aborto (porque -de buena fuente, te lo digo- ellos no
pararon); mientras en los hospitales faltan respiradores, insumos, médicos;
mientras la gente no tiene qué comer. Pareciera ser que estamos a la merced de
la solidaridad ajena y al Estado, al principal responsable de nuestra
situación, no se le puede decir nada. Que no nos engañen, cuando el pueblo
soberano reclama, las tuercas se ajustan y los gobernantes están obligados a
escuchar. Y es justamente por eso que nos quieren callar.
Esto es fundamental porque mientras
nos manejan con el miedo, nos hacen creer que el coronavirus es el único que
puede cobrarse muertos. Pero nosotros vivimos el 2001 y sabemos que el
estallido social nunca es gratis. Y a veces el reclamo -y no la indiferencia-
es el camino para evitar que los platos rotos los pague otro. No tenemos nada
que aplaudir ni festejar, no es momento de conformarse.
En fin, ¿por qué marco todo esto?
Porque para construir una sociedad más digna, se empieza por no olvidar a
nadie, por no aceptar el “algunos la van a pasar mal” y sobre todo, por
levantar la voz cuando hay levantarla. Porque si nosotros que queremos un
futuro mejor, no lo hacemos, ¿entonces quién lo va a hacer?
((Ah! Y una cosa más, que en todo
esto no deja de ser algo importante en
la batalla cultural: no compares la cuaretena con Malvinas. Tenés razón,
quedándote en tu casa, podés estar salvando vidas. Pero no compares el quedarse
mirando series con el tipo que tuvo que ir a matar para defender la Patria.
Porque, aunque ambos sean sentimientos nobles, para matar se necesitan muchas
más pelotas que las que podemos llegar a tener cualquiera de nosotros; y sobre
todo, porque ir a la guerra, implica nunca más volver a dormir tranquilo; y eso
a vos, en tu casa, no te va a pasar. Aprovechá que tenemos veteranos todavía,
que son historia viviente, que les podés mandar un mensaje o llamarlos por
teléfono, aunque no los conozcan, y enterate un poco de lo que fue la Guerra
porque no podés banalizarla comparándote con ellos)).
Sobre el autor: Guadalupe Batallan es estudiante de Derecho en la Universidad Austral y
recientemente publico su primer libro titulado “Hermana date cuenta: no es
revolución, es negocio”.
7) ¿Cuáles son los mensajes sobre la CUARENTENA que “no le
cierran” a la autora?
a.
Explica cada uno de ellos brevemente
b.
¿Qué opinas al respecto?
c.
¿Consideras que los medios de comunicación y
redes sociales tienen EMPATIA con las situaciones que plantea el texto?
Ejemplifica
d.
¿Qué mención hace con respecto a los Veteranos
de Malvinas?
e.
¿Qué opinas sobre el artículo? Argumenta tu
respuesta.


